Un estudio reciente dirigido por Pellegrino Musto ha propuesto una nueva solución basada en la fluidodinámica computacional: la cocción periódica. Este método consiste en alternar el huevo entre agua hirviendo y agua tibia cada dos minutos durante 32 minutos. Los resultados muestran una yema suave como en el sous vide, pero con una clara bien cocida. Además, este procedimiento aumenta los niveles de polifenoles, compuestos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, lo que lo hace beneficioso para la salud.
Así que, si quieres mejorar tu desayuno, esta técnica podría ser la clave para disfrutar de huevos perfectamente cocidos y con más beneficios nutricionales
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