Luego lava el arroz bajo agua fría para retirar parte del almidón. Esto ayuda a evitar que quede apelmazado.
Seguidamente retira las pieles y la rama de canela de la leche.
A continuación vuelve a calentar la leche a fuego medio-bajo y añade el arroz. Remueve bien para que no se pegue al fondo.
Cocina el arroz durante unos 35-40 minutos, removiendo constantemente, especialmente hacia el final.
Cuando el arroz esté tierno y la mezcla comience a espesar, añade el azúcar y una pizca de sal. Mezcla bien para que el azúcar se disuelva.
Cocina unos 5 minutos más, removiendo. Si te gusta más cremoso, puedes añadir un poco de nata (50-100 ml) en este paso.
Retira la olla del fuego y deja reposar el arroz con leche unos minutos.
Viértelo en recipientes individuales o en una fuente grande.
Espolvorea con canela en polvo y deja enfriar a temperatura ambiente antes de llevarlo al frigorífico.
💡 Consejos de la abuela para un arroz con leche cremoso perfecto
entera y arroz redondo: así lograrás una textura cremosa y suave.
Remueve constantemente: evita que se pegue y ayuda a liberar el almidón del arroz.
Cocina a fuego lento: la paciencia es clave para que la leche espese sin cortarse.
Aromatiza al gusto: una cáscara de limón, un toque de canela o incluso una vaina de vainilla le darán un aroma delicioso.
No pongas el
al principio: añádela casi al final, cuando el arroz esté tierno, para que no se endurezca.
Deja reposar antes de servir: al enfriar gana consistencia y potencia su sabor.
Usa
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