1. Prepara los callos
Lave los callos con agua corriente fría. Escaldarlo en agua con sal durante unos 10 minutos para que se ablande más. Escúrrelo y déjalo a un lado.
2. Prepara el salteado
En una olla grande, calienta 3-4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Agregue las cebollas, las zanahorias y el apio finamente picados. Cocine a fuego medio hasta que las verduras se vuelvan blandas y fragantes.
3. Cocina los callos
Agrega los callos a la olla y sofríe durante unos minutos.
Vierte el vino blanco y deja que se evapore por completo.
4. Agrega la salsa
Agregue los tomates pelados triturados, las hojas de laurel y la ramita de romero.
Sazone con sal y pimienta, luego cubra la olla y deje que se cocine a fuego lento durante aproximadamente 1,5-2 horas, revolviendo ocasionalmente.
5. Revisa la textura
Si la salsa se seca demasiado durante la cocción, agregue un poco de agua caliente o caldo de verduras.
Los callos estarán listos cuando estén tiernos y bien mezclados con la salsa.
Servicio
Sirva los callos calientes con una pizca generosa de queso parmesano rallado, si lo desea.
Acompáñalo con tostadas para darle un toque rústico y tradicional.
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