En un recipiente pequeño, disuelve la maicena en un poco de leche fría.
En una cacerola aparte, calienta el resto de la leche con el azúcar a fuego medio.
Cuando la leche esté caliente, añade la mezcla de maicena y cocina a fuego lento, revolviendo constantemente, hasta que espese.
Retira del fuego y añade la esencia de vainilla.
3. Incorporar las frutas:
Deja que el pudín se enfríe ligeramente.
Incorpora las frutas picadas al pudín y mezcla bien.
4. Montar el postre:
Vierte el pudín sobre el caramelo en los moldes preparados.
Deja enfriar a temperatura ambiente y luego refrigera durante al menos 2 horas, o hasta que el pudín esté completamente firme.
5. Servir:
Desmolda el pudín pasando un cuchillo por los bordes y volteándolo sobre un plato.
Decora con crema batida, frutas frescas y hojas de menta, si lo deseas.
¡Disfruta de este postre dulce, cremoso y lleno de sabor a frutas y caramelo!
ADVERTISEMENT