Muchas personas creen que para afilar un cuchillo es imprescindible tener un afilador especial o una piedra profesional. Sin embargo, existe un truco muy sencillo que puede ayudarte a mejorar el filo de tus cuchillos usando objetos comunes que seguramente ya tienes en casa.
Algunas personas han probado diferentes métodos caseros para recuperar el filo de los cuchillos, pero no todos funcionan igual de bien. En este artículo veremos dos técnicas populares y cuál suele dar mejores resultados.
Primer método: mezcla con almidón y bicarbonato
El primer truco consiste en preparar una pequeña mezcla que, según algunas personas, puede ayudar a mejorar el filo del cuchillo.
Materiales
1 disco de algodón
Un poco de agua
1 cucharadita de almidón o fécula
Una pizca de bicarbonato de sodio
Cómo hacerlo
Humedece ligeramente el disco de algodón con agua.
Añade un poco de almidón sobre el algodón húmedo.
Mezcla suavemente hasta formar una pequeña pasta.
Agrega una pizca de bicarbonato de sodio.
Coloca el disco sobre una superficie firme.
Pasa el cuchillo sobre el disco unas cuantas veces, manteniendo el ángulo del filo.
La idea es que esta mezcla actúe como un abrasivo suave. Sin embargo, muchas personas que lo han probado comentan que el efecto es muy limitado y el cuchillo no recupera realmente su filo.
Segundo método: papel de aluminio y cartón
Este método casero es mucho más conocido y suele dar mejores resultados.
Materiales
Un tubo de cartón (como el de papel de cocina o papel higiénico)
Papel de aluminio
Un cuchillo o tijeras que necesiten afilarse
Preparación
Corta un pequeño trozo del tubo de cartón.
Envuelve el cartón con varias capas de papel de aluminio.
Asegúrate de que el aluminio quede bien ajustado y firme alrededor del cartón.
Esto creará una superficie ligeramente abrasiva que ayudará a mejorar el
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