ADVERTISEMENT

ADVERTISEMENT

ADVERTISEMENT

¡Guau, nunca pensé que una receta pudiera saber tan bien y ser tan simple! ¡2 ingredientes es todo lo que necesitas!

1. En un tazón grande, mezcle la harina con levadura y la cerveza hasta que estén combinadas. No te preocupes por unos cuantos grumos, no te harán daño.
2. Engrase el interior de su olla de cocción lenta o cúbrala con papel pergamino para facilitar la limpieza. No seas tímido con esa mantequilla o spray para cocinar.
3. Transfiera suavemente la mezcla de masa a la olla de cocción lenta. Ahora la masa quedará pegajosa, pero así es.
4. Cubra y cocine a temperatura alta durante 1 1/2 a 2 horas. Sabrás que está listo cuando la parte superior esté firme y al insertar un palillo en el centro, este salga limpio como un silbido.
5. Saque ese hermoso pan y déjelo enfriar antes de cortarlo. La paciencia es una virtud aquí; se cortará más limpio cuando se enfríe un poco.
Variaciones y consejos
Ahora bien, como a todos nos gusta un poco de variedad, siéntete libre de ser creativo con esta receta básica. Si su despensa lo permite, agregue un puñado de hierbas frescas o un buen batido de queso para darle un toque extra de estilo. Un buen queso cheddar fuerte o un toque de romero pueden hacer maravillas. Y recuerde, cualquier cerveza servirá, clara u oscura, cada una aportando su propio carácter al pan. Para un pan más ligero, una cerveza pálida es tu amiga. Si lo que busca es un sabor más rico, opte por una cerveza negra o una porter. Y un pequeño consejo de una cocina antigua: si te encuentras sin harina con levadura, simplemente toma tu harina para todo uso y por cada taza agrega 1 1/2 cucharaditas de levadura en polvo y 1/4 cucharadita de sal. Mézclalo bien y listo. Feliz horneado, cariño.

 

Continúa en la página siguiente

ADVERTISEMENT

ADVERTISEMENT

Leave a Comment