La mala circulación causada por un nivel alto de azúcar en la sangre puede hacer que los pies se sientan inusualmente fríos, incluso si el resto del cuerpo se siente caliente.
5. Dolor agudo o punzante
El dolor repentino e inexplicable en los pies puede deberse a nervios irritados o dañados.
6. Cortes de cicatrización lenta
El nivel alto de azúcar en la sangre afecta el flujo sanguíneo y ralentiza el proceso de curación.
Si los cortes o ampollas pequeños tardan mucho en sanar, puede ser una señal de alerta.
7. Piel seca y agrietada
La diabetes puede afectar las glándulas sudoríparas, causando piel muy seca, escamosa o agrietada en los pies.
8. Hinchazón de pies
La mala circulación y la retención de líquidos, ambas relacionadas con la diabetes, pueden causar hinchazón en los pies y los tobillos.
9. Calambres frecuentes en los pies
La baja circulación o la disfunción nerviosa debido a un nivel alto de azúcar en la sangre pueden provocar calambres, especialmente por la noche.
10. Oscurecimiento de la piel alrededor de los tobillos
Una afección llamada acantosis nigricans, a menudo relacionada con la resistencia a la insulina, puede causar que la piel se oscurezca o engrose.
11. Cambios en el color de las uñas