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¡La masa sablée que cambiará tus postres para siempre!

Estirar y hornear:

Precalienta el horno a 180°C.

Extiende la masa con un rodillo sobre una superficie enharinada hasta que tenga un grosor de unos 3 mm.

Coloca la masa en un molde para tarta o corta con moldes para hacer galletas.

Hornea durante 12-15 minutos o hasta que la masa esté dorada y crujiente. Si estás haciendo una tarta, asegúrate de pinchar la base con un tenedor para evitar que suba durante la cocción.

Dejar enfriar:

Deja enfriar completamente antes de rellenar con cremas, frutas o el relleno de tu preferencia.

Consejos para servir y conservar
Puedes guardar la masa en el refrigerador hasta por 3 días antes de usarla.

Si no tienes tiempo para refrigerarla, también puedes ponerla en el congelador durante 15 minutos.

Si haces galletas, puedes espolvorear azúcar glas por encima después de hornearlas para un toque dulce adicional.

Variantes
Para una masa sablée con un toque extra, añade un poco de ralladura de limón o vainilla.

Si prefieres una opción más ligera, puedes sustituir parte de la mantequilla por aceite de coco.

Para una masa más crujiente, añade un poco de almendra molida o nuez triturada.

FAQ
¿Puedo hacer esta masa con mantequilla derretida?
No se recomienda, ya que la mantequilla fría es la que da la textura crujiente característica de la masa sablée.

¿Se puede congelar la masa?
Sí, puedes congelar la masa envuelta en plástico durante hasta 3 meses. Solo asegúrate de descongelarla completamente antes de usarla.

¿Cómo sé si la masa está lista para hornear?
La masa debe estar dorada y crujiente en los bordes. Si la base no está completamente cocida, puedes hornearla unos minutos más.

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